domingo, 22 de abril de 2012

De expropiados, abandonados y olvidados

Vuelvo este año a tener la oportunidad de disfrutar de la compañía de grandes historiadores, maestros que alumbran partes de mi conocimiento olvidado en la noche de la juventud estudiante. Y la felicidad es completa, que comparto las sobremesas con mis amigos y visito a los restauradores del Real Sitio, que no es poco.
Del Restaurante Roma al Madrid, como si de un periplo poético se tratara, paso de sofisticación a tradición culinaria. De América Latina a los Estados Unidos; a Francia o al Reino Unido. Resulta significativo que, tras escuchar al gran Enrique Moradiellos, uno llegue a la conclusión de que la palabra solidaridad se inventó mucho más tarde del treinta y seís. Al menos, si ya existía, no se había traducido ni al inglés ni al francés. Bueno, es posible que se conociera en ámbitos anglo-sajones pero cerrada en un mundo universitario-arcano-desconocido. Así lo entiende un servidor, convencido por Ángeles Egido y por Rosa Pardo. Ese abandono tan significativo de una democracia en manos del monstruoso fascismo me recuerda aquel olvidado epigrama de Marcial referido a un patricio que se suicidó para no ser asesinado por su perseguidor: este morir por no morir me resulta ridículo.
Al menos hoy parece que sí existe ese concepto de solidaridad internacional. Eso nos recordó el gran Carlos Malamud, con el cansino caso de la petrolera YPF en la retina. Cansino hasta la saciedad; hasta el aburrimiento extremo. Que los países amigos salgan en defensa de una empresa privada que nos lleva subiendo el precio de la gasolina cinco años haciendo imposible el consumo. Además, como recordaba Forges el otro dia en el diario El País, ¿desde cuándo petrolera significa patria?
En fin, yo me quedo con el "quitapesares" del Roma y la tarta de queso con piñones del restaurante Madrid. Son tan sofisticados y exquisitos que hasta mi querido Ángel Herrerín ya los cata.
Eso sí, una cucharadita. Que para los espartanos estoicos que viven en Torrecaballeros una pizca es un universo.
Grande Ángel.

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