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martes, 22 de enero de 2013

DE PARAISOS PERDIDOS

(Artículo publicado en el Adelantado de Segovia, 21/01/2013)
Resulta que hace unas semanas, en mi trastear frecuente entre los legajos del Archivo Histórico Municipal del Real Sitio, encontré un documento de principios del siglo XX que me llamó poderosamente la atención. Se trataba de una lista de recompensas económicas que, bajo el título "Alimañas y Especies Dañinas", establecía un baremo según el animal que fuera entregado muerto en el Ayuntamiento del Real Sitio. Y entre la lista de especies dañinas se encontraban los lobos (diferenciando lobo, loba o lobezno), los zorros y las garduñas, todos ellos, afortunadamente, presentes en mayor o menor medida en nuestros queridos pinares de Valsaín.




Sorprendentemente, al final de la lista aparecía también recompensa económica por la caza del lince. Mi sorpresa fue mayúscula, pues nunca recogí noticia alguna de la presencia de tan afamado, escaso y preciado felino ibérico. Rápidamente me puse en manos de aquellos que conocen la fauna y el pinar: desde mi querido Juan Francisco Bellette, incansable caminador del pinar y guía perfecto, hasta Ramón Campoamor, gran defensor y divulgador de la naturaleza, todos coincidieron en que el entorno, en efecto, se prestaba a la presencia de linces en el Real Sitio. Especialmente la mata y robledal, durante siglos en litigio con el Ayuntamiento de Segovia.



Un servidor, que de imaginación va sobrado, en el momento me puse a fantasear con linces corriendo tras conejos y palomas por el Robledo; subidos a las encinas y rebollos de la falda de Matabueyes y mirándome fijamente mientras recojo setas de cardo con esos ojos tan profundos y aterradores que los felinos gastan.



Pero fue sólo un momento. Pronto volví a la realidad y la sensación que de paraíso perdido tengo siempre que recorro el pinar me conquistó una vez más. Y pasando por el vado de Oquendo, camino de la cuesta del arroyo de los dos Cañones con mi amigo el señor Bellette, recordé que ya no habría más linces; que el último oso fue abatido por una partida del Rey Habsburgo en los años setenta del siglo XVII; que apenas quedan dos o tres parejas de águilas imperiales en el pinar en recóndito y secreto lugar perfectamente protegido gracias al Centro de Montes de Valsaín y a Javier Donés, su director, debido a que, a finales de los años veinte del siglo pasado, un militar que descansaba durante el verano del Real Sitio tuvo la feliz idea de dar caza a cuántas águilas, halcones, alcotanes y azores pudo con la técnica del mochuelo, según atestigua la documentación y la prensa del momento, dejando la población de tan maravillosas aves bajo mínimos en nuestro querido paraíso perdido.



Por ello siento cada vez con mayor necesidad que la protección de nuestro privilegiado entorno natural es una responsabilidad que trasciende claramente a la política, que todo lo inunda y tergiversa, correspondiéndonos a nosotros su defensa. No me cabe en la cabeza que un paraje como el Real Sitio de San Ildefonso no haya sido declarado aún Reserva de la Biosfera; que su constatación como Parque Nacional se convierta en un debate sin sentido de hectáreas arriba y abajo olvidando que el objetivo real es la protección de un enclave simbiótico naturaleza-humanidad.



Aún nos quedan jabalíes (los "puercos" salvajes que dieron nombre al afamado cerro de la batalla de 1937), rapaces, buitres, tejones, garduñas, zorros, algún lobo despistado y perseguido; erizos, ardillas, murciélagos, peligrosas víboras hocicudas, culebras de collar, lagartijas y lagartos verdinegros de alegre trote; salamandras, tritones y ranas patilargas; corzos de cuatro patas y ciervos volantes de coraza negra y zumbido profundo; y maravillosas y etéreas mariposas de grácil e inestable vuelo que te alegran el paseo y hacen reír a los niños.



Protejámoslos. No quiero ni puedo imaginar a mis nietos sorprendiéndose al leer este artículo, añorando un paraíso perdido que no supimos legarles.


http://www.eladelantado.com/opinionAmplia/5527/colaboracion


lunes, 3 de diciembre de 2012

La instalación josefina del Real Sitio de San Ildefonso

El pasado viernes, 30 de noviembre, tuve la suerte de impartir una conferencia a los alumnos del Máster del departamento de Historia Contemporánea centrada en la instalación del ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso. Para el que esté interesado, dejo el enlace a TeleUned, donde se puede ver de forma íntegra la ponencia.

http://teleuned.uned.es/teleuned2001/directo.asp?ID=6297&Tipo=C

Al que lo vea, que disfrute.

sábado, 2 de junio de 2012

PRESENTACIÓN DESPUÉS DE INAUGURACIÓN. ¿QUÉ MÁS SE PUEDE PEDIR?

El proximo día 8 de junio, viernes, se llevará a cabo la inauguración de las exposiciones "Gerda Taro en la Batalla de La Granja" y "Carteles para entender una Guerra", organizadas por el CIGCE y financiadas por el Ministerio de la Presidencia y la UNED. La madrina para tal ocasión será María Pérex Agorreta, Decana de la Facultad de Geografía e Historia de la UNED, acompañada del Alcalde del Real Sitio, José Luis Vázquez. El lugar será el paseo de la Alameda, en el Real Sitio de San Ildefonso, donde se hallan ubicadas las exposiciones.
Después, a las 20:30 y en la Casa de la Cultura del Real Sitio (Plaza del Matadero, s/n) tendrá lugar la presentación del libro "El Corredor de La Batalla de La Granja: de campo de batalla a Sitio Histórico", fruto de años de investigación y colaboración entre el CIGCE, el Colectivo Guadarrama, con el apoyo de la UNED, del Ministerio de la Presidencia, Ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso, Ministerio de Medioambiente, Centro de Montes de Valsaín y Ceneam, entre otros. El acto será presidido por el Alcalde del Real Sitio y contará con la participación de Félix Montes, senador, Luciano Municio, arqueólogo terrotorial de la Junta de Castilla y León, Ricardo Castellano, presidente del CG y un servidor como presidente del CIGCE.

Lo dicho, ¿qué más se puede pedir? Pues un vinito entre amigos para terminar la jornada. Ahí está la invitación para demostrarlo.

viernes, 25 de mayo de 2012

De nacionalistas, maestros y aprendices

¡Nacionalista, que eres un nacionalista!, exclamaba el Maestro Julio Aróstegui cuando le hablaba de lo maravilloso que es mi Real Sitio. Lo bien que se vive aquí. Lo felices que somos algunos viendo la vida pasar entre pinos, mármoles y fríos intempestivos.
Y, al fin y al cabo, ¿qué significa ser nacionalista? Uno puede estar orgulloso de su pueblo, de su tierra, de los montes y ríos, bosques y llanuras que le vieron nacer, crecer. Ahora bien, ¿es realmente necesario llevarlo a gala? ¿Es preciso inculcar a los que aquí vienen el amor por el terruño patrio? La verdad, no lo creo. Si los que aquí llegan no son capaces de apreciar lo que les rodea, la singularidad del entorno... ¡La belleza de mi pueblo, coño! Pues eso, apaga y vamonos. No me veo persiguiéndoles, coaccionándoles para que aprendan a amar mi entorno.
Sin duda, ese es el punto de no retorno. Donde el nacionalismo se vuelve igual de tóxico que los activos (más bien pasivos) de las cajas de ahorros dirigidas por nuestros maravillosos políticos. Esos mismos que pregonan a los cuatro vientos lo de la generación mejor preparada de la historia de España, cuando, en realidad, quieren decir la generación más titulada, que no preparada. La preparación es otra cosa. Fruto de la competencia y de la exigencia. De lo que adolece cualquier sistema desarrollado en este país. Por eso no es de extrañar la interpretación de la burricie paleta como nacionalismo.
Desafortunadamente, el Maestro Julio Aróstegui sólo enseña a unos pocos aprendices en el foro nacional. Unos pocos privilegiados que tuvimos la oportunidad de poder escucharle. Y eso que, durante un instante, pensé que la sobremesa acabaría en la cloaca de la desmemoria y el desconocimiento (¿verdad, Sr. Bellette?).
En cualquier caso, abotijado por las contundentes judías de Casa Zaca, hube de rendirme a la evidencia insertada en las enseñanzas del Maestro Aróstegui.

¡Qué sí! ¡Qué sí! ¡Nacionalista soy! Y por muchos años.

miércoles, 18 de abril de 2012

AMÉRICA A ESCENA







Este viernes, en el horario habitual de las 18:00 en el salón siglo XXI del ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso, se desarrollará la segunda jornada del ciclo de Internacionalización de un conflicto, que conmemora el 75º Aniversario de la Batalla de La Granja. En esta ocasión, tenemos la fortuna de contar con dos de los más afamados especialistas en relaciones americanas para tratar el papel de Estados Unidos e Iberoamérica en el conflicto desatado el 18 de julio de 1936. La profesora Rosa Pardo se encargará del amigo americano y el mediático catedrático Carlos Malamud hará lo mismo con América Latina. En estos días de convulsas relaciones entre España y los países protagonistas de las conferencias, milagro será si no acabamos hablando de YPF, Argentina, Guantánamo, la guerra de Irak, Afganistán, el populismo, los Cháves, Morales y Correa, Cristina y demás iconos políticos.

En cualquier caso, nada mejor que hacer que disfrutar de la profundidad de conocimientos de nuestros invitados y, en resumidas cuentas, de la historia del pasado como espejo del presente.

lunes, 20 de junio de 2011

PRESENTACIÓN DE VERRUM



El proximo sábado, día 9 de julio, en la cúpula de la Real Fábrica de Cristales, Fundación Centro Nacional del Vidrio, tendrá lugar la presentación de la novela Verrum que he tenido la suerte de escribir y poder publicar. Todos estáis invitados, amigos. No perdáis la oportunidad de escuchar al prestigioso historiador Ángel Herrerín y a la profesora de literatura Sonia Agejas, junto con el alcalde del Real Sitio, José Luis Vázquez y el presidente de la Fundación CNV, Francisco Salazar-Simpson. Para vuestra desgracia, también tendréis que escucharme a mí, pero prometo hablar muy poco, lo justo. Vamos, un ratito de nada. Tiempo necesario para que se enfríe la cerveza y el vino se oxigene...

sábado, 4 de junio de 2011

Finding Erik

La primera vez que vi a Erik tenía yo unos diez u once años. Seguro que lo había visto antes, pero no eres consciente de que ves algo hasta que no queda relacionado con uno mismo. Si no me equivoco él ya era alcalde del Real Sitio y se estaba rodando la película Conan el Bárbaro. Era el año 1979 y estábamos en la ruinosa fábrica vieja. Estaba hablando en otro idioma con el mismísimo Conan, una bestia de casi dos metros, con más músculos que nosotros vergüenza. La imágen era paradójica. Nosotros queríamos acercarnos a aquel hombre gigantesco cubierto con un abrigo de pieles, que sujetaba una espada tan grande como mis ganas de divertirme. Tan pesada como las clases de física del Tomate.

En un momento determinado, aquel hombre medio pelirrojo de barba poblada y voz cavernosa se giró y nos sonrió. Todos nos acercamos a la carrera al guerrero musculoso y le rodeamos. Al pasar a su lado me alborotó el pelo cariñosamente.

-Vamos chicos, ¿ tú eres el hermano de Amaia y Ángelito, verdad?

Me detuve un momento, impaciente, y le regalé una media sonrisa forzada. Me la devolvió y me empujó levemente hacia la montaña humana. Corrí y llegué justo a tiempo de ver cómo Conan alardeaba con su espada y nos arrancaba enormes exclamaciones de asombro mudas de propia admiración.

Aquel actor era Arnold Schwarzenegger y el hombre que hablaba con él, Luis Erik Clavería Soria, primer alcalde elegido democráticamente en el Real Sitio después de la dictadura del general Franco.

Los años pasaron, nunca en balde, y, aunque no volví a ver a aquel actor, a Erik lo seguí viendo durante mucho tiempo. De mi relación con él sólo puedo decir que fue de una única dirección: el hablaba y yo escuchaba. El enseñaba. Yo aprendía.

La última vez que charlamos fue hace un año. Yo estaba caminando con mi precioso hijo Eduardo, pelirrojo como él, frente a su casa. Andaba preocupado, intentando imaginar una escena para mi novela Verrum justo en aquel lugar. Erik estaba en el balcón de su casa, mirando con el ceño un tanto fruncido. No le vi hasta que me saludó.

-¿Dónde van los dos Eduardos?
-¡Hola Erik! -exclamé sorprendido-. Trato de ambientar un capítulo de mi novela.
-¿Aquí?
-Sí, justo frente a tu casa. Claro que es durante el siglo XVIII. Igual no estaba.
-Pregúntale a Rita y te sacará de dudas.
-Así lo haré.
-Venga, continúa. Nunca se debe parar el proceso creativo.

Sonrió. Asintió. Se metió en casa y me dedicó un leve saludo con su mano.

Fue la última vez que hablamos.

El pasado miércoles, Erik murió en su casa del Real Sitio y yo siento que me faltó una última conversación con él. Haberle sacado más de su experiencia. De su conocimiento de la vida. De su conocimiento de las personas.

Sin embargo, escribiendo estas líneas en su memoria miro a mi derecha y veo a mi hijo tumbado en el sillón. Durmiendo plácidamente su siesta diaria. Su pelo rojo alborotado y su tranquilo respirar me han relajado.

Después de todo, nunca sabemos cuándo será la última vez.

Después de todo, nunca se sabe qué será lo último.

Aquella mañana, dos Eduardos y Erik. Dos pelirrojos y yo. Tres generaciones. Uno que enseña y otros que aprenden.

Después de todo, sí que fue una gran última conversación.

Hasta siempre, amigo. Hasta siempre, maestro.

domingo, 29 de mayo de 2011

VERRUM, a la venta por fin

Al fin, después de tres años de inspiración entrecortada y casi un año de gestación, ha venido al mundo Verrum, tercer hijo en negro sobre blanco de Eduardo Juárez Valero.
























Para su alumbramiento ha necesitado el autor el apoyo de un buen número de colaboradores: Concha y Eva en el diseño de portada y maquetación, respectivamente; David Ortega, con la maravillosa foto de Saint Denis que copa la contraportada; Sonia, en la paciente corrección del texto final y, por supuesto, Pilar, Eduardo y Sofía, que han soportado al padre de la criatura durante tantos días de molestias, enfados, mohines y demás zarandajas, propias de esos estados de buenaesperanza.

El parto ha sido asistido por el eminente editor Herminio Gas y ha tenido lugar el pasado viernes. La criatura es hermosa. Tiene un saludable aspecto, de negro y rosa neón, terna apropiada para las más difíciles plazas. Ha pesado cuatrocientas trece páginas y es la niña de los ojos de su padre.

El padre-madre de la criatura espera poder presentarla en breve, el próximo mes (que hay muertes repentinas), bajo la cúpula de la Real Fábrica de Cristales del Real Sitio de San Ildefonso.

Se informará puntualmente de la fecha y hora del evento, así como de los orgullosos padrinos que acompañarán el evento.

domingo, 22 de mayo de 2011

José Antonio, Julio Gil-Pecharromán y el entrecot al cava sin cava

Sentados en la hermosa terraza del restaurante La Fragua, a la sombra abigarrada de esos vetustos castaños, desgranaba la personalidad de José Antonio Primo de Rivera el Maestro Julio Gil-Pecharromán. Yo, que estaba sentado frente a él, absorto como suelo absorberme en la dialéctica de los grandes, incapaz de frenar mi imaginación, asití al viaje de mi otro yo, el que no atiende a razones ni requerimientos formales, por un universo paralelo donde cada uno es lo que realmente es.

Y allí me encontré a ese José Antonio, desnudo del disfraz tan feo que le conformó el franquismo y alejado del corsé que la familia, la política y la sociedad le habían colocado. Y encontré a ese hombre queriendo justificar la hornadez de un padre demasiado español. Demasiado militar. Demasiado espadón.

¿Por qué los hijos nos creemos obligados a responsabilizarnos de los padres? Como decía aquel pasaje de la Biblia, ¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?

Yo me niego a responsabilizarme de nada de lo que no sea responsable y no creo ser responsable de nada de lo puedan mis enemigos responsabilizarme...Que diría un político español universal, de todos los tiempos, de hoy, perseguido por la conciencia de una juventud cuyo futuro ha sido quemado por una clase nueva de mangantes sin escrúpulos, sentados en escaños rojos y azules (No me extraña que odie al Barcelona) y vestidos con chaquetas de postín.

En esas llegó mi amigo Javier con un soberbio entrecot al cava. Pero sin gota de cava, con burbujas castellanas, nos dijo muy serio. Que yo no tengo nada catalán.

La risa se me torció pensando en mi querida España, maravillosa en su diversidad, con sus mil culturas y paisajes. Mil sonrisas y abrazos, todas ellas ensuciadas por este paripé mal vestido de política y nacionalismo. De un país de cavas y quesos, vinos y viandas, gracias, grácies y eskerrik asko, a este cenagal con analfabetos senadores necesitados de intérpretes que les traduzcan lo que cientos de miles de personas gritan desde las plazas de todas las ciudades: no os necesitamos.

En esas apareció Nico con el postre. Una macedonia fresquísima que nadaba en chocolate templado. Mis ojos se abrieron a la vida de nuevo y degusté aquel manjar pensando que cada bocado que daba era un pedacito de esperanza.

Con o sin cava, Javi es el mejor.

lunes, 16 de mayo de 2011

PERSONAJES PARA ENTENDER UNA GUERRA




El próximo viernes tendremos la suerte de poder escuchar al Profesor Doctor D. Julio Gil-Pecharromán hablando sobre José Antonio Primo de Rivera, uno de los personajes menos conocidos del periodo tardorrepublicano y de la Guerra Civil, a pesar de que todo el mundo, incluso hoy, conoce su nombre.




Una oportunidad única para atravesar ese mito creado durante el franquismo y llegar al conocimiento de un hombre y sus circunstancias, que diría Ortega y Gasset.


sábado, 7 de mayo de 2011

Entre Negrín y Enrique Moradiellos, una sobremesa con tarta de queso y piñones

En una mesa cuadrada, de ocho asientos para seis personas, desgranamos un maravilloso menú con el soliloquio asombroso en su erudición del gran maestro Enrique Moradiellos. Caminamos entre lubinas y negrines alejándonos del colesterol, la grasa y los prietistas, con ese hablar tan convincente que posee Enrique Moradiellos, un tanto hipnotizador con ese no-sé-qué asturiano, que no permitió que habláramos demasiado.

Y mientras Enrique nos enseñaba, entre vino y pan, jamón y croqueta, me imaginaba yo lo difícil que es ser reconocido en tu país; lo duro que es el odio de tus enemigos y lo doloroso que llega a ser el desprecio de los, antaño, amigos.

Y su maledicencia.

Que todo se estropea, decía mi abuela María, hasta la hermosura. Y yo pienso que lo más hermoso que se pierde es la amistad cuando está mal cocinada. Cuando uno cree en ella y el otro, no. Que la amistad y el amor son vinos que hay que cuidar con constancia y dedicación.

¡Lástima que el vino de Negrín lo avinagrara Prieto!

Ese punto de triseza percibí en las palabras de Enrique Moradiellos cuando se refería a la amistad perdida, quizás recordando el inexplicabe camino que una mente preclara como la suya ha tenido que recorrer en esta vida académica, a veces plagada de esas orsinis que tanto fascinan a los maestros Herrerín y Avilés.

Y entonces miré mi reflejo en una ventana de la calle del Rey, camino ya de los Baños de Diana.


Sonreí.

La vida no es más dura que el caminar, que dirían Tolkien y Machado, es la forma de andar lo que nos duele.

Bendito Moradiellos, lo que he aprendido en unas horas contigo.

Y tú tambien, mi querido Ángel. Mira que no querer probar la maravillosa tarta de queso de Manolo en el Bar Madrid. Menos mal que recapacitaste.


Nada peor que perderse el dulzor del queso y la suave amargura del piñón atemperando el triste sino del gran Juan Negrín.

lunes, 2 de mayo de 2011

PERSONAJES PARA ENTENDER UNA GUERRA

El próximo viernes, siguiendo el maravilloso programa del Simposio 75º Aniversario del Inicio de la Guerra Civil Española, tendremos la fortuna de poder recibir al prestigioso Catedrático de la Universidad de Extremadura, D. Enrique Moradiellos, quien nos hablará de Juan Negrín. Personaje capital para comprender la historia de la Guerra Civil Española, también se ha convertido en un paradigma de difícil comprensión. Denostado por los socialistas al finalizar la guerra, admirado por muchos, este excesivo personaje, de carisma innegable, ha merecido una profunda revisión en los últimos años, revisión llevada a cabo, principalmente, por el Maestro Enrique Moradiellos.

Como en todo el Simposio, el acceso es gratuito. Os esperamos a todos cuantos os queráis acercar al Real Sitio, a las 18:30, en el salón Siglo XXI del Ayuntamiento.


sábado, 16 de abril de 2011

La memoria de los padres, José Andrés Rojo y el ponche segoviano

Caminando por los jardines del Real Sitio, entre reinas frondosas y reyes despelujados, iba charlando conmigo José Andrés Rojo sobre los recuerdos de su abuelo, el gran estratega Vicente Rojo. Hablábamos sobre el recuerdo de los abuelos y eso que los psicólogos llaman nietos de la guerra. Lo que yo soy, recalcaba José Andrés. Cansado de escuchar que el abuelo había sido un hombre que cumplió con su deber, decidí saber en qué había consistido su deber. Y preguntó a sus tíos y tías, hijos del General Rojo, y se encontró con el hermetismo de los hijos, de los hijos de la guerra. Recorriendo la calle de Valsaín, que conecta el Patio de Honor con la bulliciosa fuente de Los Baños de Diana, José Andrés llegó a una curiosa conclusión: llegué al convencimiento de que tenía que escribir sobre mi abuelo, pero siempre desde el respeto a sus hijos, mis padres, mís tíos. Ellos habían sufrido el destino de mi abuelo y ellos habían decidido, cuando llegó el momento de las reivindicaciones, seguir hacia delante, hacia una democracia. Entre olvido y futuro, ya sabes qué decidieron. José Andrés calló justo cuando alcanzábamos en el regreso el Patio de Honor. Honrarás a tus padres, repitió mi inconsciente. Ironías de charlar sobre un republicano católico y militar español. Ironía que siguiera siéndolo, cuando había visto morir la Republica, convertirse su ejército en lo que más detestaba y que la iglesia católica española daba la mano a un regimen cainita. Menos mal que me acordé del ponche segoviano que nos habían puesto de colofón coquinario Belén y Ricardo en el Bar Segovia. En su origen, se llamaba pastel ruso y era típico de Madrid. Un pastelero se vino a Segovia, a finales del XIX, y se le ocurrió quemar el azúcar glaseado. ¡Menudo Invento! Todos asintieron y me dieron la razón. Hasta Ángel Herrerín, que detesta los dulces. Afortunadamente nos quedan los dulces para terminar las comidas. ¡Qué gran ponche, Ricardo! ¡Qué pena que seas del Barcelona, amigo mío! En fin. Nadie es perfecto.

lunes, 11 de abril de 2011

PERSONAJES PARA ENTENDER UNA GUERRA

El próximo viernes, tendremos al periodista y escritor, José Andrés Rojo, hablando sobre su abuelo el General Vicente Rojo, uno de los más finos estrategas de la Guerra Civil Española. Espero que podáis asistir. Se trata, una vez más, de una oportunidad única de comprender la actuación del ejército republicano a través de las vivencias de uno de sus protagonistas más destacados.

domingo, 3 de abril de 2011

El dilema del cordero, Garzón y el Maestro Santos Juliá

Llegó la camarera sonriente, bloc de notas en ristre, y nos leyó de carrerilla las recomendaciones para tan sonado día: pato con puré de manzana, bacalao en salsa de puerros, entrecot y ternera asada en su jugo. El Maestro Santos Juliá arqueó levemente las cejas y me miró fijamente por encima de sus gafas. -¡Ah! Pero... ¿no vamos a comer cordero? Tierra trágame, pensé, clavando los ojos en mi admirado Ángel Herrerín. Sentí la misma zozobra en su mirada. Haber llegado hasta allí, sentados junto a uno de los más grandes historiadores vivos y un maldito asado no iba a derrotar. El silencio espeso, denso como el puré de manzana que guardaba el flanco de mi pato, se hizo insostenible. Menos mal que Pancho, nuestro querido amigo del Hotel Roma, minimizó los daños. El cordero hay que encargarlo. De haberlo sabido, habría asado seis al menos. Santos con media sonrisa se encomendó no muy convencido al entrecot. La cazuelilla con judiones serenó el ambiente. Las explicaciones de la carestía del blanco manjar serrano dadas por Carmen Melero serenaron nuestros ánimos. Hasta que Olga tomó la palabra. Tenaz y admirable en su perseverancia, como siempre, entró en la pugna con el Maestro. Los ojos de Santos Juliá brillaban con las réplicas y contrarréplicas. Al parecer, el juez Garzón había escrito un auto demasiado polémico y algo inexplicable en el caso de los crímenes del franquismo. Durante una hora el Maestro Juliá y Olga Figueredo polemizaron acerca de la prescripción de los crímenes, de la justicia y la reparación. De la verdad de nuestro momento y de las verdades que nos precedieron. Que nos precederán. Que dejaremos. Salimos del restaurante felices y repletos. Literalmente. El Maestro sonreía mientras caminábamos por los hermosos jardines del Real Sitio. Felices y orgullosos. Habíamos asistido a otra conferencia. Bendito Garzón. Bendito Cordero.

domingo, 13 de marzo de 2011

Impresionante Simposio en el Real Sitio de San Ildefonso



Parece increíble que el esfuerzo de unas pocas personas haya conseguido sacar adelante un proyecto tan especial. Desde hace año y medio, el CIGCE, presidido por Eduardo Juárez Valero, y el profesor del Departamento de Hª Contemporánea de la UNED, Ángel Herrerín, se han dejado la piel tratando de organizar en el Real Sitio de San Ildefonso un seminario sobre la Guerra Civil Española a través de las personas que la protagonizaron.
El próximo día 1 de abril empieza el Simposio con la conferencia inaugural impartida por el prestigioso catedrático Santos Juliá. El acceso a las conferencias y a todas las actividades del simposio es GRATUITO. No podía ser de otro modo pues, si está financiado por el Ministerio de la Presidencia, ¿cómo podríamos cobrar a los interesados? Las subvenciones deben revertir en el ciudadano que las propicia con sus impuestos. No muy lejos de mis pesadillas, algunos reciben subvenciones y cobran por los productos generados por éstas. Qué mundo, amigos. Qué atajo de sinvergüenzas...

En cualquier caso, imposible sería haber llevado a cabo un proyecto como éste sin el trabajo y dedicación de los guerreros del CIGCE: Juan Bellette, Ricardo Ramos, Pilar Escudero, Teresa Cantalejo, Mónica Rodríguez, Mariángeles Escudero y Toñi Tapias. Espero que todos disfrutéis con los actos del Simposio.

Yo me sentaré y respiraré aliviado.