Comienza el viaje.
No tengas miedo. Un pie. Después el otro.
La mirada, primero perdida. Ya te mueves. Nada importa. Ahora el otro pie.
¿Ves que fácil?
Levanta orgulloso el mentón. Desafiante.
Tú eres.
¿Qué os creíais?
Tú puedes.
¿Quién si no me haría viajar? ¿Quién sería mi capitán?
Venga, amigo. Ábrelo. Libéralos.
Déjales vivir.
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